Back to Top

Buena Salud

INVIERTE EN TU SALUD

Stress in Our Diets
Estrés en Nuestras Dietas
  • Actualmente, un americano promedio come 61 KG DE AZÚCAR Sólo 9% de la población come las 5 porciones recomendadas de frutas y verduras ricas en vitaminas.
  • Un increíble 80% DE CARBOHIDRATOS consumidos por Americanos están en forma de harinas refinadas y azúcares.
  • Sólo 9% de la población come las 5 porciones recomendadas de frutas y verduras ricas en vitaminas.
  • Los Americanos comen 230 calorías más por día que hace tan solo hace 15 años. Nuestra dieta consiste de comidas refinadas. El aumento de consumo de comida baja en nutrientes significa que tenemos una exigencia aún más alta de vitaminas y minerales necesarios para poder metabolizarlos.
  • Casi todas las comidas tienen pesticidas, dioxinas químicas y fluoruros que entran a nuestros cuerpos cada día. Se ha demostrado que la mayor parte de hamburguesas de comida rápida contienen rastros de MÁS DE 100 PESTICIDAS.
  • La mayor parte de carnes tienen residuos de antibióticos, hormonas y residuos químicos que tienen efectos tóxicos en nuestros cuerpos.
  • Nuestras comidas son contaminadas con residuos de los envases plásticos, poliestireno (unicel), tupperware y con el teflón en las cazuelas para freír, que entran nuestro sistema.
  • Incluso la práctica común de usar contenedores de plástico en el microondas contamina nuestra comida con toxinas.
  • Más del 10% DE LAS CALORÍAS consumidas en América vienen de BEBIDAS ALCOHÓLICAS. El alcohol en grandes cantidades es perjudicial para el hígado y esto disminuye las vitaminas B, zinc y el magnesio.
  • Las prescripciones médicas y las medicaciones sin receta médica pueden disminuir los nutrientes.
  • Las píldoras anticonceptivas crean carencias de vitamina B6 y aumentan la necesitad de vitamina B6 más allá de lo que la dieta puede suministrar.
  • Aquellos que hacen ejercicio con regularidad tienen una necesidad mucho más alta de antioxidantes y minerales.
  • Actualmente, millones de americanos hacen dieta y necesitan suplementos sólo para cumplir con las exigencias nutritivas mínimas. Las dietas aumentan la producción de radicales libres, por lo que son necesarios más antioxidantes para reducir el daño al hígado y otros órganos que a veces ocurre durante la pérdida de peso.